
Hicieron realidad su sueño. Compraron una cabaña en un pequeño pueblo de Moravia. Tenían un simple deseo: cerrarse por un tiempo, escapar de la vida cotidiana y simplemente estar en paz. Con la familia, con los seres queridos, con amigos. En definitiva, juntos.
Aunque les encanta vivir en la ciudad, buscaban un espacio con atmósfera y alma donde pudieran encontrarse en mayor número. Un día encontraron el lugar de sus sueños, del que se enamoraron instantáneamente. Y así nació la Cabaña entre las Bodegas.